Cuentos para soñar

Gloria Ramos Ramos

Te gustará este libro porque…

Este libro nos transporta al mundo mágico de la naturaleza, donde el amor y la belleza se entremezclan en dos historias cargadas de sentimiento. Aldebarán, planeta nuevo y desconocido, se enamora de la Luna; el Sol, celoso y lleno de ira, intentará separar a ambos astros en una lucha que dará lugar a las estrellas. Recordad que las Estrellas fugaces son trocitos del amor de Aldebarán acercándose a la Luna. En su segundo cuento la autora nos narra una de las leyendas que en su día le susurró un viejo y sabio Roble que habitaba en un lejano bosque. Esta vez el amor nace entre una hoja Caduca que, arrastrada por el viento, cae sobre la Hoja Perenne de un abeto. Entre ambas, nacerá un sentimiento que se desmoronará cuando la Hoja Caduca está a punto de fallecer. Gracias a la sabiduría del viejo Roble se demostrará la fuerza y el poder que pueden llegar a nacer a través de la esperanza y del amor.


ISBN: 84-96417-54-9
GÉNERO: Infantil
ENCUADERNACIÓN: Tapa dura
TAMAÑO: 28,5 x 22 cm.
PÁGINAS: 84

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Gloria Ramos Ramos

Nació en Madrid en 1967. Estudió Magisterio en Escuni con la especialidad de Ciencias. Más tarde completó sus estudios realizando la especialidad de profesora de Educación Infantil. Su principal objetivo en el aula es que el niño sea feliz y disfrute aprendiendo. Cree en el poder y la fuerza de los abrazos del oso, en la magia de los besos, en la expresión de los ojos de los niños y de los no tan niños. Su deseo por escribir cuentos comenzó al ver la expresión de las caras de los niños. Con ellos aprendió a valorar una sonrisa, un «pucherito», un ¡oh!… y descubrió que los cuentos son tan mágicos y especiales como nosotros queremos que sean. Este cuento forma parte de un sueño, como también lo fue ser una «profe» rodeada de duendecillos traviesos. Como veis algunos sueños se cumplen, y os aseguro que no es fácil expresarlo con palabras. La encanta dar largos paseos por el bosque, especialmente en otoño; ver todos los colores de los árboles y las formas de sus ramas. Siempre te dicen algo. Por las noches contempla en el cielo la luna para poderse recrear y encontrarse con otras personas que también la estarán viendo.